domingo, 25 de julio de 2021

Costillas asadas en freidora de aire (freidora sin aceite o airfryer)

 


Aunque ahora se han puesto de moda, nosotros hace ya varios años que tenemos la nuestra freidora. La que tenemos es de Lidl, pero podéis encontrar en el mercado infinidad de marcas, modelos, diferentes capacidades y modelos.






Es una compra totalmente recomendable, porque vais a comer de forma mucho más saludable, al no freír los alimentos en un montón de aceite, que la comida absorberá.


Os recomiendo que compréis estos discos de papel perforado, para alargar la vida de vuestra freidora y evitar que se peguen los alimentos.




Ingredientes: (Recordad que tenéis que aseguraros que todos sean sin gluten y sin trazas)

1 kg de costilla de cerdo

Sal

Pimienta blanca molida

Ajo en polvo

Perejil

Aceite


Preparación:


Sacamos la costilla de la nevera con al menos una hora de antelación, para que esté a temperatura ambiente a la hora de cocinarla.


Cortamos la costilla en trocitos. Nosotros le pedimos a nuestra carnicera que le haga un corte a la tira a lo largo, para que quepa más cantidad en el cesto de la freidora.


Una vez que tengamos los trocitos separados, los adobamos con sal, pimienta, ajo y perejil. Si lo podéis hacer el día anterior, podéis dejarlas ya listas en un recipiente tapado en la nevera. Añadimos una cucharada sopera de aceite de oliva y removemos bien.



Precalentamos la freidora a 200º, este es un paso importante para que los alimentos se cocinen bien.

Cuando esté caliente (en la nuestra cambia la luz que tiene de naranja a verde), colocamos nuestro papel y ponemos encima la costilla.




Cocinamos a 200º unos 40-45 minutos, dándole la vuelta a la carne de vez en cuando para que se doren todos los trocitos por igual. Controlad el tiempo, ya que variará un poco según la potencia de vuestra freidora.




Una vez que esté lista, la servimos con el acompañamiento que elijáis y a disfrutar.






domingo, 18 de julio de 2021

Arroz con leche sin gluten y sin azúcar



A lo largo de los años hemos probado infinidad de recetas de arroz con leche, pero no me había dado cuenta de que no teníamos ninguna publicada.

Esta receta es muy sencilla, solo requiere un poco de tiempo y cariño. Podéis sustituir el edulcorante por azúcar al gusto.


Ingredientes: (Recordad que tenéis que aseguraros que todos sean sin gluten y sin trazas)

 
- 200 gr de arroz redondo

- 250 ml de agua

- 1,5 l. de leche

- 1 rama de canela

- la piel de medio limón (sin la parte blanca)

- la piel de media naranja (opcional, podéis usar solo la de limón)

- una pizca de sal

- 200 ml de nata de montarla

- 2 cucharadas soperas de edulcorante líquido (yo he usado sacarina de Hacendado)


Preparación:

Ponemos a cocer la leche con la rama de canela y la peladura de limón y naranja. Dejamos que de un hervor y reservamos. Si lo podéis hacer con tiempo mejor, para que la leche se impregne de todos los aromas.




En una olla (tened en cuenta que será donde vertamos toda la leche, no puede ser muy pequeña) ponemos a cocer el arroz con el agua. No os asustéis, pero ni siquiera espero a que el agua esté caliente, lo pongo todo tal cual.



Una vez que hierva, bajamos el fuego al mínimo y vamos a dejar que cueza hasta que casi se evapore el agua. Tarda muy pocos minutos: en 5 a lo mejor ya lo tenéis, así que no le saquéis el ojo. Os quedaría algo así:




Entonces añadiremos la leche colada (preferiblemente caliente) sobre el arroz y una pizca de sal, y seguiremos cociendo al mínimo.

Ahora es muy pero muy importante que empecemos a remover “rascando” el fondo de la olla. Si no removéis cada poco, se os va a pegar. Aseguraos de disponer de 25- 30 minutos para estar pendientes de la cocción.

Una vez pasado este tiempo veréis que está muy cremoso, es entonces cuando añadiremos la nata y el edulcorante y removeremos unos 5 minutos más, hasta que esté todo integrado.



Consejo: no dejéis el arroz muy espeso, tened en cuenta que mientras enfría va a absorber leche, y puede quedar como un bloque… eso sí, un bloque delicioso 😁Dejad que quede, como mucho, así de espeso:



Ahora solo falta esperar a que enfríe (si podéis) y disfrutarlo. Se conserva en la nevera varios días en perfecto estado.





domingo, 3 de enero de 2021

Porras sin gluten

 


Quiero aprovechar la primera publicación de este año nuevo, para desearos todo lo mejor y también para haceros una petición.

Me llena de tristeza ver la poca empatía, gratitud y solidaridad que nos rodea. A pesar de lo duro que ha sido el 2020 en muchos aspectos, muchas personas siguen con la misma actitud… siguen con el corazón como una piedra, así de claro.

Os pido que en este 2021 demostremos con nuestros actos (no de palabra, que es lo más fácil) que los celíacos (y también los que nos lo sois, pero me estáis leyendo) somos buena gente y pensamos en los demás.

Un simple “gracias”, un “por favor”, pensar un poco antes de abrir la boca para decir algo, dejar de estar siempre hablando en negativo,… no es tan complicado ¿a qué no?



Ahora vamos con la receta.  ¡¡Lo primero es aclarar que las porras no son churros!! En mi tierra (Galicia) no son típicas, pero en lugares como Madrid, sí que se ven en muchos establecimientos.

Mi receta de churros la tenéis aquí, con un paso a paso que os resultará muy sencillo de seguir.


La receta para hacer las porras la encontré en el blog de Sin gluten es más rico, que os animo a visitar, porque tiene recetas muy interesantes y bien explicadas.


Ingredientes: (Recordad que tenéis que aseguraros que todos sean sin gluten y sin trazas)

-      450 gr de agua

-      4 gr de sal

-      300 gr de harina MIX B de Schär

-      50 gr de harina de trigo sarraceno

-      10 gr de levadura química (la de repostería, no la de pan)

-      Aceite de girasol para freír

 

Preparación:

No puede ser más sencilla y además no necesitamos churrera, usaremos una manga pastelera con una boquilla ancha.

Pesamos las harinas y la levadura, las mezclamos.

Ponemos a calentar el agua y cuando esté templada, la retiramos del fuego. Añadimos las harinas y removemos bien con un batidor de varillas hasta que no queden grumos.

En este momento ya podemos poner el aceite a calentar. Tiene que ser aceite abundante, las porras aumentan mucho de tamaño y tienen que flotar.

Ponemos la masa en una manga pastelera y cuando el aceite esté muy caliente, echamos la masa en la sartén, formando una espiral.



Cuando la masa se hay dorado, le damos la vuelta con cuidado (yo la enganché con dos tenedores) y freímos por el otro lado hasta que se dore también. 


Retiramos de la sartén y dejamos escurrir sobre papel absorbente.

Cuando haya enfriado un poco, cortamos la espiral con una tijera, haciendo las porras del tamaño que más nos guste.

Se pueden espolvorear con azúcar o edulcorante. No os olvidéis de comerlas con un delicioso chocolate caliente.

Espero que os gusten.


Edito el 17/01/2021:

Las porras se pueden congelar, una vez que estén bien frías. 

Hoy las hemos terminado porque las congelé en paquetes de 6 (3 para cada uno, jejeje...) para poder tomarlas los fines de semana o en días que no tuviésemos que desayunar a las 6 y pico de la mañana. Las dejáis descongelar a temperatura ambiente (yo las saco la noche anterior) y listo. 

Si os gustan calientes, las podéis meter unos segundos en el micro o unos minutos en el horno bien caliente (yo tengo un minihorno, no enciendo el horno normal para eso) o en una freidora de aire. No hay que volver a freírlas.

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