viernes, 2 de noviembre de 2018

Bizcocho de calabaza sin gluten con Frosting de queso




Cocinar sin gluten no es tan sencillo como cambiar la harina de trigo de una receta por la misma harina  sin gluten. Ojalá fuese así, porque veríamos cualquier receta que nos gustase y no habría que hacer nada más.
Pero también hay que tener en cuenta otra cosa, hay que revisar todos y cada uno de los ingredientes que utilicemos, ninguno de ellos puede contener gluten ni trazas.

Espero que os guste esta tarta de calabaza, la de adaptado del fantástico blog de Angechefs, con algunos cambios a mi gusto.

Ingredientes para el bizcocho:
·         200 gr. de harina de arroz
·         120 gr. de almidón de maíz (ojo, no harina, es tipo Maizena)
·         200 ml. de aceite de girasol
·         140 gr. de azúcar
·         160 gr. de azúcar moreno
·         4 huevos
·         2 cucharaditas de levadura en polvo
·         1/2 cucharadita de bicarbonato
·         2 cucharaditas de canela en polvo
·         1  trocito pequeño de jenjibre, como una moneda de 2 céntimos  (siempre tengo en el congelador, si es en polvo 1/2 cucharadita)
·         1/2 cucharadita de nuez moscada
·         1 pizca de sal
·         400 gr. de calabaza asada
·         200 ml. de leche
·         1 cucharada de zumo de limón 
·         1 cucharadita de esencia de vainilla

Ingredientes para el frosting:
·         200 gr. de mantequilla (a temperatura ambiente)
·         300 gr. de azúcar glass
·         400 gr. de queso en crema (frío)
·         1 cucharadita esencia de vainilla

Ingredientes para la decoración:
·         Fondant
·         Colorante naranja (yo no tenía y mezclé amarillo y rojo) y verde


Preparación:

El día anterior podéis asar la calabaza, porque hay que usarla fría y así no tenéis que esperar. La cortáis en trozos (no es necesario pelarla) y la metéis en el microondas de 8 a 10 minutos, depende de la potencia del micro. Comprobad que esté blandita y la sacáis. Cuando esté templada quitamos con una cuchara la pulpa y la reservamos.

Primero vamos a preparar el bizcocho, y mientras enfría, preparemos el frosting.

Para esta receta se usan 2 moldes de 23 cm de diámetro (uno para cada capa de bizcocho), los míos eran un poco más pequeños y me sobró masa, que utilicé para hacer 6 cupcakes, como estos:





Podéis usar un único molde (más grande) y abrir el bizcocho por la mitad para rellenarlo.

Precalentamos el horno a 180º.

Engrasamos los moldes y ponemos papel en la base.

Ponemos la leche en un vaso y añadimos la cucharada de zumo de limón (así preparamos una cucharada de zumo de limón), debe reposar al menos 10 minutos. Si tiene grumos cuando la usemos, no os preocupéis, es normal. La reservamos.

Mezclamos bien en un recipiente los ingredientes secos: las harinas tamizadas, la levadura, el bicarbonato, la sal, la canela y la nuez moscada.

En un recipiente grande (tened en cuenta que ahí mezclaremos todo) batimos (con una batidora de varillas) los huevos hasta que espumen. Añadimos el azúcar y batimos hasta que estén cremosos.
Ahora añadimos aceite y el aroma de vainilla, seguimos batiendo.
Trituramos la calabaza con el trocito de jengibre hasta que quede un puré de calabaza y lo añadimos a la mezcla anterior, hasta que quede todo bien integrado.

Agregamos alternativamente a la masa, la mezla que teníamos de los ingredientes secos y la buttermilk, y mezlamos un poco.

Dividimos la masa entre los dos moldes. Si usamos uno, la echamos toda.

Horneamos 35 – 40 minutos a 180º. Cuando hayan transcurrido 30 minutos (a los cupcakes les llegó ese tiempo), podemos ir abriendo la puerta del horno y pinchar el bizcocho en el centro con un palillo, para comprobar si está hecho (tiene que salir limpio).

Sacamos los bizcochos del horno y los dejamos 10 minutos sobre una rejilla.

Desmoldamos los bizcochos y los dejamos enfriar del todo en la rejilla.

Mientras enfrían preparamos el Frosting:
- Batimos la mantequilla (tiene que estar blanda, no puede estar de la nevera) con una batidora de varillas durante 5 minutos, quedará cremosa.

- Añadimos el azúcar glass (previamente tamizado) y seguimos batiendo otros 5 minutos

- Incorporamos el queso en crema y la vainilla, y batimos unos 3 minutos, hasta que esté todo bien integrado.
- Reservamos el frosting en la nevera hasta que vayamos a rellenar el bizcocho.

10º  Preparamos las calabacitas de fondant, aunque podéis usar la decoración que más os guste. Para hacer las calabazas he tenido que teñir el fondant añadiendo las gotitas de colorante hasta que adquirió los tonos que me gustaban. La parte naranja son bolitas ligeramente aplastadas, a las que les he hecho los surcos con un poco de cordón para cocinar. Las hojitas las hice en color verde, con expulsores.





11º Rellenamos el bizcocho con el frosting cuando esté completamente frío, lo tapamos con la otra capa de bizcocho y lo recubrimos con el frosting de queso. Decoramos como más nos guste.


domingo, 12 de agosto de 2018

Tarta de queso al horno con base de hojaldre (sin gluten y sin azúcar)



Tengo varias recetas pendientes de publicar, pero antes de que pierda el papelito donde anoté los ingredientes y las cantidades de esta receta, tengo que subirla!!

Esta tarta es muy sencilla!! De estas que se mezcla todo y se bate. A nosotros nos ha gustado mucho, la hemos conservado en la nevera fresquita y la hemos comido en varios días, para no darnos un atracón.

Ingredientes:

Recordad que hay que revisar SIEMPRE que todos los ingredientes que vamos a utilizar son sin gluten, incluso aunque los hayamos consumido con anterioridad (pueden haber sufrido cambios en la composición)

1 base de hojaldre sin gluten (este era Buitoni, pero sirve cualquiera)
500 gr de queso batido (una tarrina de Lidl)
200 gr de queso granulado o requesón (una tarrina de Lidl)
200 ml de nata
4 huevos enteros
2 cucharadas soperas de harina de maíz (yo usé de la amarillita)
8 cucharaditas de café de sucralosa (podéis sustituirla por azúcar los no diabéticos, unos 100 gr)
Aroma de vainilla (opcional)


Preparación:


Precalentamos el horno a 180º

En un molde de silicona o uno desmontable (lo que tengáis, el que usé es de silicona, de 26 cm de diámetro) estiramos la base de hojaldre y la pinchamos por toda la superficie con un tenedor.

En un recipiente grande ponemos todos los ingredientes: los quesos, la nata, los huevos, la harina, la sucralosa y el aroma de vainilla. Pasamos la batidora hasta que no quede ningún grumo y esté todo integrado.

Vertemos la mezcla sobre la base de hojaldre y horneamos a 180º durante 45 minutos. Pasado ese tiempo comprobamos con un palillo que esté hecha (lo clavamos en el centro y al sacarlo comprobad que salga limpio). Como a mí me gusta que esté doradita por encima, la puse unos minutos (5 como mucho) a 250º, para que cogiese color.

Dejamos que enfríe y la desmoldamos con cuidado. Como es bastante consistente, pasé un cuchillo por los bordes y le di la vuelta en un plato. Después le dais rápidamente la vuelta en el plato/fuente donde la vayáis a servir.

Se conserva en la nevera perfectamente varios días y es recomendable servirla fresquita.

Espero que os guste J




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