domingo, 11 de junio de 2017

¿Y si volvemos a hacer donuts sin gluten?


Muchas veces hacemos una receta emocionados y aunque el resultado es bueno, queda en el baúl de los recuerdos porque siempre tenemos otras muchas recetas pendientes (mi lista de recetas pendientes es interminable!!).
Como ya os he contado, en el grupo Facebook de Celíacos de Coruña hacemos “retos de cocina” desde hace unos meses, para que las personas que están empezando a cocinar sin gluten pierdan el miedo a intentar hacer cosas ricas, y también para que los que ya llevamos un tiempo diagnosticados retomemos (en mi caso) las buenas costumbres de cocinar en casa y dejemos de comprar tanto producto manufacturado.
Y esta semana nos tocaba reto “dulce” y no propuse nada jejeje… normalmente doy alguna opción, pero en esta ocasión esperamos a ver lo que surgía. Y por aclamación popular… tocaba hacer donuts!!!
La receta es la misma que tenía publicada aquí en el blog desde el 2012, pero vamos a recordarla porque vale la pena.
La receta es del blog Sin Gluten de nuestra amiga Nuria, que nos ofrece en este enlace un paso a paso muy útil con fotografías, para poder seguir la receta. 
Con esta receta me han salido 9-10 donuts (el último era pequeño). El glaseado lo he estado buscando por internet y hay muchas opciones similares, os dejo la combinación que he probado.
Ingredientes:
Para los donuts:
- 250 gr. de harina sin gluten Proceli o Carrefour (la ocasión anterior utilicé una mezcla de harina de arroz + Maizena y también salieron bien)
- 40 gr. de azúcar
- 1/2 sobre de levadura panificable en polvo sin gluten (Maizena)
- 3 semillas de cardamomo machacadas (las tenéis en grandes superficies de la marca Carmencita, por 1,45€ el botecito, yo las compré en Carrefour) 



- Ralladura de una naranja (no la parte blanca)
- 130 gr. de leche templada
- 1 cucharadita de café de esencia de vainilla
- 40 gr. de mantequilla derretida
- 1 huevo batido


Para el glaseado:
- 100 gr. de azúcar glass
- 1 cuharada sopera de mantequilla derretida
- Un vaso de agua caliente

Aceite de girasol para freír


Preparación:

Mezclamos en un recipiente la harina, la levadura, el azúcar, el cardamomo y la ralladura de la naranja. Removemos con una cuchara y añadimos los ingredientes líquidos: la leche, la esencia de vainilla, la mantequilla derretida y el huevo. Removemos de nuevo hasta que queden todos los ingredientes integrados. 
Ponemos la masa en la encimera, no hace falta añadir harina. Amasamos a mano durante unos 10 minutos, hasta que quede una masa elástica.
Ponemos la masa en un recipiente y la metemos en el horno apagado (si hace mucho frío podéis ponerlo a la temperatura más baja que tenga el horno, el mío son 50º) durante 1 hora.
Pasado ese tiempo, sacamos la masa y la estiramos con un rodillo. Si veis que se pega podéis añadir un poco de harina en la mesa, yo lo hago sobre un papel de hornear para no tener que ponerla.
Si tenéis un molde para cortar los donuts lo usáis, pero si no tenéis… se hacen perfectamente cortando con un vaso grande o una taza. El círculo del medio lo podéis cortar con un chupito o el tapón de una botella.
Ponemos los donuts de nuevo en una bandeja y los metemos en el horno apagado durante unos 45 minutos con un vaso de agua caliente, veréis que ahora doblan su tamaño.


Antes de freírlos podemos preparar nuestro glaseado, aunque también podéis bañarlos en el chocolate derretido que más os guste.
Para prepararlo ponemos en un bol el azúcar glass y añadimos la mantequilla derretida y 2 cucharadas de agua caliente. Removemos y vamos añadiendo el agua que necesitemos. La mezcla debe quedar un poco espesa, si queda muy líquida no se “pegará” en los donuts.
Si queréis un glaseado de colores sólo tenéis que añadir unas gotitas de colorante apto.
Para freír los donuts usaremos aceite de girasol. Tened mucho cuidado con la temperatura!!! El aceite no puede estar muy caliente, o se quemarán. Freídlos a temperatura baja, dándoles la vuelta para que se hagan por los dos lados.
Los sacamos de la sartén y los escurrimos en papel absorbente.
Cuando los donuts hayan templado los sumergimos en nuestro glaseado y les damos unas vueltas para que se impregnen bien. Dejamos que acaben de enfriar sobre una rejilla.
Os recomiendo que si no los vais a comer todos ese día o al día siguiente, que reservéis los que os sobren en un recipiente cerrado en la nevera, para poder comerlos recién hechos.
Espero que los disfrutéis!!


1 comentario:

  1. Madre mía qué ricos!! Estos se los tengo que hacer a mis amigas celíacas! Besosss

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